Esa es la cuestión.
Después de una semana bastante ajetreada, por el cambio de laburo, ver qué materias dejo de la universidad -lamentablemente, algunas no prosperaron- y otras cuestiones, me senté por fin a decidir qué sería de la vida de este blog.
En un momento se me había ocurrido la idea de pasarlo a mi hosting y dejar el WordPress.com de lado. Primero porque me daba más libertad en cuanto al diseño y segundo, porque tenía ganas de personalizarlo más, agregarle plugins y widgets y todas esas cosas que te hacen el blog más pesado.
Después de hacer toda la instalación, y exportar mis post hacia el nuevo hogar, cuando cargué por primera vez lo que sería el blog, me agarró fiaca. Me puse a pensar en todas las cosas que tenía por hacer y un poco me arrepentí del cambio, así que aqui estoy, en el mismo lugar de siempre. Lo único que me animé a hacer fue el cambio de header, para que quede más o menos igualito que mi otro blog: MidoriDixit. Además, ya que mi hermana se tomó la molestia de cartoonizarme, y me encantó el resultado final, lo menos que podía hacer era hacerle propaganda
Así que al fin y al cabo no me mudo nada. Cómo me habría encantado darle rienda suelta a mi imaginación y empezar a crear, pero cuando una no está inspirada, preferible dejarlo para otro momento.
